lunes, 11 de octubre de 2010

CORAZON COLOR PURPURA


Un día estaba entre mis pensamientos distantes,
aún recuerdo que me encontraba embriagada 
en la soledad cuando un pequeño niño 
de llamativos ojos brillantes y
cuyos  labios eran rojos como la fresa se me acercó muy
cauteloso y entre susurros se le ocurrió hacerme
una pregunta, con sus gestos tiernos y desprolijos
me consultó ¿De que color es un corazón?,
y desconcertada por tal curiosidad y con titubeos
me limite a responderle con otra pregunta
¿De qué color mi niño quieres que sea el tuyo?.
Solo me sonrió y vi en sus llamativos ojos brillantes
una feliz y bella imaginación.
Y con su gesto un poco burles me dejó con la respuesta entre-dientes.
Entonces en medio de desconcierto y gracia puse a indagar a mi alma,
¿Que color tendrá mi corazón?. Quizás mis amigos más cuerdos,
aquellos  mas sensatos dirán que el corazón no es más que un instrumento
vital  y se reservaran a decirme que es rojo vivo como el de todos.
Ya aquellos amigos más emotivos, sensibles, esos que me conocen profundamente
de los cuales creen que el corazón es espejo del alma arriesgarían
a mencionar que el mío es grisáceo por mi triste soledad.
Entre risa por mi estúpida curiosidad llegue a una única conclusión
que cada uno diseña o lo pinta con el color que desea.
El mío estoy segura que lo voy a pintar en COLOR PURPURA así como
las flores de mi jardín.

En la vida lo más doloroso es saber que un día pudiste ser feliz
y que ese cristal tu misma lo rompiste, es como si la culpa fuera mayor.
Y lo es. Pues no has hecho lo suficiente.
Ay días que quisieras un tiempo para ti pero sin poner en riesgo tu futuro.
Sientes como si un temor se apoderara de ti y piensas que hasta lo tosco de una pequeña desdicha te despista totalmente.
Te desorienta hasta el punto que los demás te reclamen y pregunten que hay de ti y solo te dignes a decir "NO estoy preparada para el amor".
Pero al mismo instante te dominara un Profundo pesar hasta perderte Mar adentro de tu dolor.
Y suplicas solución para lo que sientes, suplicas piedad a ese que te ve siempre.
Hasta que caes de tu pedestal y te dices a ti misma No soy distinta a las demás.
solo veo las cosas diferentes con otra percepción. Puedo ser feliz tal cual soy.
Y ahí vuelves a respirar, caes remotamente en tu realidad.
Respiras y piensas. Respiras y piensas.
Que he hecho de mi? Sigo viva, tengo un pulso litigante,
Un alma dócil, bondadoso, apasionado cuando sorprendido.
Que he hecho de mi misma??
Ahí vuelves a recordar que  en tu recamara hay una pequeña luz,
Luz que es el Sol que quema tu mejilla al amanecer,
Que la verde pradera navegara de nuevo tu alma.
Y mis flores purpuras del jardín adornaran mi corazón.
Y sonríes para la vida, como si te dieras una nueva oportunidad.
Como si pintaras tu vida sin mucho brillo pero con una pisca de pasión.
Como si tu fueras un pintor y diseñaras con chispas de color tu corazón.
Así  como hoy percibo que mi tintero está manchado en vibrante color
Purpura así como mi corazón.

LILI MENDOZA

13-08-10

No hay comentarios:

Publicar un comentario